El problema
Contratos y facturas llegaban como escaneos de calidad muy desigual. El personal los leía y tecleaba los valores, lo que era lento, propenso a errores y no dejaba forma de demostrar de dónde salía cada cifra.
Lo que se construyó
Construimos una extracción que lee los documentos, indica su grado de confianza en cada valor y envía a una persona solo los dudosos, con cada valor enlazado al punto exacto de la página del que salió.
Lo que cambió
Cuatro de cada cinco documentos pasan ahora sin que nadie los toque, el trabajo manual se limita a las excepciones reales y el cierre de mes ya no espera al papeleo. Cualquier cifra se puede rastrear hasta su página.